Por Ana Gabriela Rodríguez Riera / Especialista en el cuidado y rehabilitación de la voz /

La voz es un instrumento biológico, esta vivo y forma parte de nosotros,  así que para cuidarla debemos cuidarnos.

Es muy importante entender este concepto, sobre todo cuando queremos hacer un uso específico de ella en un área donde se demanden características especiales, en la cual la voz es el centro, como son: locución, presentación, moderación y canto; así como también cualquier actividad que requiera el uso especial de la voz.  El cuidado y mantenimiento de la salud de la misma permitirá un mejor desempeño, una mejor calidad y además tener una actividad más duradera en el tiempo.

Vamos a compartir ocho sencillos consejos que nos ayuden a mantener la buena salud de nuestra voz.

  1. Hidrátate bien. Las cuerdas vocales son muy susceptibles a la deshidratación por diferentes factores, sobre todo ambientales. Al estar deshidratadas son propensas a mayor desgaste, a inflamarse o enfermarse.
  2. Descansa lo suficiente. El sueño es un factor fundamental para la buena salud general, la voz no es la excepción. Cuando estamos cansados las características de nuestra voz cambian, los músculos funcionan con un menor rendimiento y pueden llegar a lesionarse.
  3. Evita el consumo de lácteos, sobre todo cuando se va a realizar una intensa actividad con la voz. Los lácteos son alergenos naturales y aunque no  seamos alérgicos a  ellos específicamente, tienden a generar flemas que limitan el buen desempeño.
  4. Modera el volumen de la voz. Hablar en un volumen alto o gritar, implica un sobre esfuerzo de las cuerdas vocales y todos los músculos que intervienen en la producción de la voz. La fatiga vocal por usarla a altas intensidades trae en primer lugar pequeñas lesiones que alteran las cualidades de la misma, pero que mantenidas en el tiempo pueden traer lesiones permanentes que serán muy complicadas de tratar.
  5. Evita el consumo de tabaco, alcohol o sustancias irritantes. El humo del tabaco respirado o inhalado lesiona el tracto respiratorio. Debemos evitar fumar y frecuentar lugares con humo, así como también moderar el consumo de alcohol, sobre todo alcoholes muy puros de altos grados, como los destilados que puedan irritar el tracto vocal y digestivo.
  6. Cena temprano y ligero. Es importante cenar por lo menos una hora antes de irnos a dormir y optar por alimentos ligeros de fácil digestión, ya que al ponernos en posición horizontal es preferible evitar una digestión difícil, que pueda venir acompañada de reflujo gástrico y afecte el tracto vocal.
  7. Cuida tu postura. La buena postura ayudará al buen funcionamiento de los músculos que intervienen en la producción de la voz.
  8. Escoge momentos del día para guardar silencio. Sin darnos cuenta estamos usando nuestra voz de forma permanente y esto la cansa, para algunas personas sensibles puede llegar a lesionarla, ya que las cuerdas vocales se fatigan con facilidad. Podemos escoger algunos momentos dentro de nuestra rutina diaria para que la voz descanse como cuando comemos, vemos televisión, estudiamos, etc. No es una practica difícil e incorporarla a la rutina puede ser de gran beneficio.

Con estos sencillos consejos podemos ayudar a mantener la buena salud de nuestra voz, lo que se traducirá en un éxito para cualquier actividad que hagamos con la misma.

Recuerda que tu voz es única! Cuídala.